Aguas Mendocinas y la Dirección de Género y Diversidad de la provincia, firmaron un Convenio de Colaboración Técnica con el objetivo de incorporar de manera progresiva y estructural la perspectiva de género y diversidad en el sector de agua y saneamiento, un ámbito históricamente masculinizado.
El acuerdo firmado entre el presidente de la empresa Humberto Mingorance y la subdirectora de Género y Diversidad Fernanda Urquiza, fue suscripto en el marco del Programa de Optimización y Expansión de los Servicios de Agua Potable que AYSAM está ejecutando y reafirma el compromiso del estado provincial con políticas públicas que promuevan la igualdad, la inclusión y la prevención de las violencias por motivos de género.
En esta ocasión, estuvieron presente el gerente general y la gerente de Recursos Humanos de AYSAM, Darío Hernández y Verónica Paoloni respectivamente.
Desde la Dirección de Género y Diversidad, se destacó que este convenio permite avanzar en la transversalización del enfoque de género dentro de una empresa estratégica para la comunidad mendocina, no solo hacia adentro de la organización, sino también en su vínculo con la ciudadanía.
En este sentido la subdirectora de Género y Diversidad Fernanda Urquiza, manifestó que “la firma de este convenio es muy importante y única en el país, ya que habilita a que las personas sean mujeres o no de la comunidad, puedan tener esta autonomía progresiva de la que tanto trabajamos y de la que tanto queremos lograr, justamente para las salidas laborales nuevamente”. Destacó además que “este gobierno está comprometido con estas capacitaciones, que permiten a las personas ser autoprogresivas, ya que muchas de ellas atraviesan situaciones de vulnerabilidad social”.
El gerente general de AYSAM Darío Hernández manifestó “este convenio firmado con la dirección de Género y Diversidad, está dentro de un programa de fortalecimiento de obras de agua en infraestructura y saneamiento. A través de un financiamiento externo de FONPLATA, con fondos de 75 millones de dólares, se llevarán a cabo obras tales como plantas potabilizadoras y ampliación de redes”.
Agregó “por ello, en el marco de esta infraestructura, se pensó en un programa de inclusión de género y diversidad que tiene básicamente como objetivo acciones internas dentro de la empresa, con una visión institucional, para capacitar e incluir la diversidad de género y también acciones externas, también de capacitación e inclusión a los beneficiarios de estos proyectos, que es el Gran Mendoza y el municipio de San Rafael “.
UN TRABAJO INTEGRAL CON IMPACTO INSTITUCIONAL Y COMUNITARIO
En el marco del convenio, AYSAM asume el compromiso de elaborar un Plan de Género y Diversidad, implementar protocolos específicos, desarrollar campañas internas de sensibilización, realizar capacitaciones sobre nuevas masculinidades para mandos medios, talleres de liderazgo y empoderamiento para trabajadoras y cursos técnicos comunitarios destinados a mujeres, con prioridad para quienes atravesaron situaciones de violencia.
La gerente de Recursos Humanos, Verónica Paoloni expresó “este convenio tiene dos partes muy importantes: una es la capacitación interna y el desarrollo interno de políticas de género y diversidad dentro de AYSAM, políticas que venimos trabajando de manera más informal, pero que hoy, gracias a este convenio y a la participación de la dirección de Género y Diversidad, nos va dar músculo para poder crecer en esta temática. También, con un componente externo, que es compartir y salir a las comunidades beneficiarias de las obras financiadas por el FONPLATA, y trabajar con ellos en el desarrollo de habilidades y de concientización sobre la temática del agua”.
Por su parte, la Dirección de Género y Diversidad actuará como organismo técnico de acompañamiento y supervisión, brindando asesoramiento especializado, participando en la revisión del plan y los protocolos, colaborando en el diseño de las capacitaciones y articulando con los municipios para la implementación de acciones territoriales dirigidas a mujeres y personas de la comunidad LGBTIQ+.
El convenio, con una vigencia inicial de cuatro años, representó un paso concreto en la construcción de una gestión pública más inclusiva, alineada con los derechos humanos y con las necesidades reales de los trabajadores de la comunidad mendocina en su conjunto.
Avanzamos hacia un modelo de desarrollo integral, donde la equidad y la diversidad son los motores de nuestra gestión institucional.
































